31.500 PERSONAS CORRERÁN LOS 21K DE BUENOS AIRES: LOS CHEQUEOS MÉDICOS A TENER EN CUENTA ANTES DE CORRER

agosto 16, 2026

 

Buenos Aires - 17 agosto 2026 - El próximo 23 de agosto, la Media Maratón de Buenos Aires volverá a reunir a miles de corredores. Detrás de cada uno hay semanas, o meses, de entrenamiento, esfuerzo y preparación. En este contexto, el Dr. Víctor Gabriel Cairoli (MN 140011 - MP 453019), especialista en Traumatología y Medicina Regenerativa de DIM Centros de Salud, explica qué controles pueden formar parte de la evaluación previa y qué aspectos deberían tener en cuenta quienes se preparan para correr.

“Cuando un paciente se prepara para una media maratón, un chequeo médico deportivo es esencial para prevenir lesiones, mejorar el rendimiento y competir con seguridad. Este desafío implica un desgaste significativo para nuestro cuerpo, especialmente para el sistema cardiovascular. Correr más de 21 kilómetros implica una demanda elevada de oxígeno y una respuesta intensa del corazón. Aunque una persona pueda sentirse bien en reposo, es posible que existan condiciones cardíacas que solo se manifiestan ante un esfuerzo físico”, explica el especialista.

La meta empieza antes de la largada

De acuerdo con el Dr. Cairoli, la evaluación médica previa puede incluir distintos controles y estudios:

• Historia clínica personal y familiar: permite detectar si algún familiar presentó muerte súbita, enfermedad coronaria u otra enfermedad. También contempla factores de riesgo como hipertensión, colesterol elevado, obesidad, tabaquismo o diabetes, así como antecedentes de palpitaciones, mareos, fatiga o dolor en el pecho durante el ejercicio.

• Laboratorio: hemograma, perfil lipídico, glucemia, función renal, hepática y electrolitos. Permiten identificar anemia, desequilibrios metabólicos o deficiencias nutricionales.

• Examen clínico cardiológico: evalúa el estado clínico general, el aparato locomotor y el aparato cardiovascular, incluyendo el control de la presión arterial, la frecuencia cardíaca y la presencia de soplos o arritmias.

• Electrocardiograma de reposo: permite evaluar el ritmo cardíaco, las arritmias y la presencia de bloqueos.

• Prueba de esfuerzo (ergometría): permite obtener datos sobre la respuesta del corazón al esfuerzo intenso mediante un electrocardiograma y el control de la presión arterial durante la prueba.

• Ecocardiograma: permite evaluar el tamaño de las cavidades cardíacas, la motilidad de las paredes cardíacas, la función ventricular y el funcionamiento valvular.

Los controles médicos previos a realizar actividad física permiten detectar de manera preventiva fundamentalmente cardiopatías congénitas, arritmias, hipertensión arterial, alteraciones metabólicas y alteraciones musculoesqueléticas. Entre las condiciones que menciona el especialista se encuentran las cardiopatías estructurales, la enfermedad coronaria, la diabetes, la anemia, la dislipemia y distintas alteraciones del aparato musculoesquelético, como disbalances musculares, escoliosis, discopatías, pie plano y patologías del cartílago articular.

 

Sentirse bien no siempre significa que esté todo bien

Uno de los errores más frecuentes es creer que la ausencia de síntomas garantiza que no existen riesgos. En tal sentido, ¿es necesario hacerse un chequeo incluso si la persona entrena habitualmente y no presenta síntomas? 

“Definitivamente si, ya que el chequeo brinda la posibilidad de identificar factores de riesgo ocultos, adaptar el entrenamiento y garantizar que la actividad física sea segura para el paciente. Muchas personas se consideran sanas porque no presentan síntomas, pero precisamente el objetivo del chequeo preventivo es adelantarse a la aparición de síntomas e identificar riesgos para el paciente. El objetivo principal de estas evaluaciones es identificar patologías ocultas para mitigar el riesgo de eventos cardiovasculares graves o muerte súbita durante el esfuerzo” completa el Dr. Cairoli.

 

La señales de alerta que no deberían minimizarse 

El especialista también enumera distintas señales de alerta que pueden indicar la presencia de una enfermedad o lesión durante el entrenamiento:

• Dolor u opresión en el pecho.

• Palpitaciones.

• Mareos o síncope.

• Falta de aire o disnea.

• Cefaleas.

• Visión borrosa.

• Náuseas y vómitos.

• Dolor localizado agudo o punzante.

• Inflamación articular.

• Impotencia funcional de una extremidad.

“Los signos de alarma son las sensaciones que percibe el deportista y que le advierten la presencia de alguna enfermedad o lesión. Es fundamental identificar las señales de alerta durante el entrenamiento porque actúan como el mecanismo de defensa para prevenir lesiones graves”, explica el Dr. Cairoli.

 

Cada vez más personas empiezan a correr después de los 40

El especialista también se refiere a quienes comienzan o retoman la actividad física después de los 40 años.

“Empezar a correr después de los 40 puede resultar saludable y positivo, especialmente si se abandona una vida sedentaria y se retoma la actividad física. Una persona que decide correr su primera maratón después de los 40 años debe prepararse priorizando la salud cardiovascular, el entrenamiento de fuerza y la progresión gradual. Debe consultar con el médico de cabecera por si desaconseja correr por alguna razón médica (patología crónica, riesgo de lesión, tratamiento farmacológico incompatible) y realizar los estudios complementarios correspondientes (electrocardiograma, laboratorio, ergometría, ecocardiograma, espinograma etc.”) detalla el profesional.

Además, “es necesario un periodo de adaptación que puede ser más o menos largo según cada persona; lógicamente, no será igual la adaptación para quien ha practicado deporte con regularidad que para quien haya estado varios años sin realizar actividad física alguna o con una vida sedentaria. Hay que empezar a correr de a poco y, al menos durante los primeros 6 meses, sin objetivos competitivos, ya que a partir de los 40 el cuerpo no responde igual a los esfuerzos que a los 20 o los 30 años por que no se tiene la misma masa muscular, elasticidad ni capacidad de recuperación”, recomienda el doctor.

“A medida que la resistencia mejora, se podrá comenzar a aumentar la velocidad en pequeños aumentos graduales. Lo recomendable para empezar a correr después de los 40 es contar con un plan de entrenamiento acompañado por un profesional. Así tendremos la seguridad de hacer bien las cosas desde el principio y evitar riesgos de lesiones. Con un preparador físico que diseñe un plan de entrenamiento a medida será mucho más fácil y seguro progresar”, completa el profesional.

Calentamiento, calzado y descanso

Realizar un correcto calentamiento antes de correr es fundamental para preparar el cuerpo. “Un buen calentamiento tiene muchos beneficios: evitar lesiones, aumentar la frecuencia cardíaca y respiratoria, mejorar la flexibilidad y mejorar la concentración. Mantener una dieta saludable y equilibrada es muy importante, y trabajar la fuerza muscular. El entrenamiento de fuerza es muy importante para toda la población a partir de los 40 años ya que se empieza a perder masa muscular a partir de los 30 años. El descanso es muy importante ya que permite a los músculos poder recuperarse para continuar entrenando”, explica el Dr. Cairoli.

En cuanto al calzado, el especialista recomienda buscar zapatillas y plantillas adecuadas para correr, teniendo en cuenta el pie, el peso, las distancias y el estilo de correr.

También señala la importancia de realizar un estudio biomecánico de la marcha (Pie Scan) para evaluar el tipo de pisada, las alteraciones de la marcha y realizar las plantillas correspondientes. Este estudio se realiza en DIM Centros de Salud.

“Conocer el tipo de pisada y elegir el calzado adecuado o la necesidad de plantillas a medida es de vital importancia para optimizar la práctica y el rendimiento deportivo y disminuir el índice de presentación de lesiones o cuadros dolorosos asociados al deporte”, explica el Dr. Cairoli.

El descanso también ocupa un lugar importante durante la preparación. El especialista señala que permitir que el cuerpo descanse y se recupere puede ayudar a prevenir lesiones y que el organismo necesita tiempo para adaptarse. Según explica, en general se necesitan al menos 48 horas para que la mayor parte de las células estén al 100%.

 

Prepararse también es cuidar la salud

Más allá del desafío deportivo, el especialista destaca la importancia de realizar controles médicos y detectar factores de riesgo y patologías en etapas iniciales.

“Es muy importante realizar los controles médicos ya que muchas enfermedades pueden desarrollarse de forma silenciosa, sin manifestaciones clínicas evidentes durante largos períodos de tiempo. La detección temprana de las lesiones es fundamental para iniciar un tratamiento adecuado y minimizar el riesgo de complicaciones a largo plazo. Reconocer los signos y síntomas iniciales de una lesión deportiva puede ayudar a intervenir rápidamente y prevenir que empeore la lesión. Realizar un chequeo anual, es una evaluación integral que permite conocer el estado clínico, metabólico, poder detectar factores de riesgo y anticiparse a posibles complicaciones a futuro. La prevención permite detectar factores de riesgo y patologías en etapas iniciales que puede prevenir complicaciones, mejorar nuestra calidad de vida y garantizar que estemos en las mejores condiciones de salud”, concluye el Dr. Víctor Gabriel Cairoli (MN 140011 - MP 453019), especialista en Traumatología y Medicina Regenerativa de DIM Centros de Salud.








Por Oficina de Prensa


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